martes, 13 de marzo de 2007

El gobierno debiera aguantar el foete

DISTRITO NACIONAL.- La ciudadanía, la población dominicana, siente que en el país prevalece una atmósfera tensa, pesarosa, incómoda, difícil, incierta.

Es la percepción. La gente está atribulada con todas las confrontaciones de grupos, desde el ámbito político hasta el obrero-patronal por la cuestión del aumento salaria, pasando por los movimientos huelgarios patrocinados por el sector empresarial-choferil.

La población siente una presión asfixiante con las precariedades económicas a que está sometida, y esa presión aumenta con un ambiente socio-político-empresarial caldeado, exacerbado, signado por los conflictos.

Las cosas no se detienen ahí. La presión tiende a incrementarse y a tornarse insoportable con una serie de medidas que aplica el gobierno, y que, independientemente de las buenas intenciones que puedan impulsar tales iniciativas, lo cierto es que muchos segmentos sociales que consideran que esas medidas a lo que vienen es a rebosar la copa hasta derramarla.

Por ejemplo, el año inició con la presión de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) para que todas las empresas, incluidas las medianas y pequeñas, expidieran el Número de Comprobante Fiscal (NCF), como una forma de controlar la evasión. La disposición es válida, correcta, pero nadie puede negar que está generando serios inconvenientes a medianos y pequeños negocios que operan en el mercado informal, generando un trastorno considerable en sus economías, prácticamente neutralizando a muchos de éstos.

Antes de lo del NCF ya teníamos la medida de limitar el horario de trabajo a los establecimientos que venden bebidas alcohólicas: bares, restaurantes, centros de presentaciones de espectáculos. Una medida que ha sido aplaudida por la inmensa mayoría de la ciudadanía, pero que en términos reales ha afectado de manera directa, medular, a ese sector, algunos de cuyos represaentantes han llegado a hablar hasta de la quiebra de sus empresas.

Por la misma vía de la DGII llegó el aumento a los impuestos de las bebidas alcohólicas, que, a fin de cuentas, se carga a los consumidores.

Tenemosa un secretario de Interior y Policía, el doctorFranklin Almeyda, que cada día se levanta de su cama pensando a qué persona o sector le va a ir encima. Su más reciente encontronazo fue con los fabricantes de cerveza.

La Sierra de Bahoruco se fue en llamas y para controlar aquello debieron pasar días y días.

Hay un grito colectivo por la falta de agua potable en diferentes comunidades. El caos de la energía eléctrica sigue generando quejas. La delincuencia se siente a sus anchas para operar, robando, asaltando y asesinando a hombres y mujeres de trabajo.

Ahora nos han llegado los alcoholímetros, y, "de ñapa", el gas pimienta... La presión continúa, es indetenible... La ciudadanía está que no soporta más... ¿No pudieran las autoridades, el gobierno, aguantar un poco el foete, a ver si dan un respiro? La situación está, sencillamente, sofocante.


NURIA Y FEREDDY BERAS: LA ENTREVISTA DE SUS VIDAS



http://www.nuria.com.do/casos.php


El juego de dados de Antonio Marte

DISTRITO NACIONAL.- El bandidaje del sector empresarial-choferil que mantiene un pliego de demandas al gobierno y que desde ayer iniciaron una serie de paros en el transportre público, es grande y descarado.


Una demostración de lo que señalamos es que uno de los dirigentes de ese movimiento, Antonio Marte, ha declarado, con asombroso desparpajo, que ellos escogen los lugares donde van a realizar las huelgas con un juego de dados: tiran los dados y los pueblos que salgan, ahí van a realizan las paralización del transporte público... ¿Pueden unas autoridades serias, un gobierno que se respete, negociar con un bandido como ese?

Lo más preocupante de esta situación es que estos movimientos huelgarios no se limitan a la paralización del transporte, sino que la violencia acecha y pone en peligro a la ciudadanía, a la gente trabajadora, como ocurrió con el autobús lleno de pasajeros que se dirigían a trabajar a una Zona Franca que opera en la avenida Las Américas.

Al vehículo le lanzaron una bomba de fabricación casera que estalló, produjo quemaduras a siete personas (algunas de gravedad y entre las que se encontraba una embarazada) y el autobús quedó prácticamente calcinado.

Fue después de ese hecho terrorista que Antonio Marte, Juan Hubieres y Ramón Pérez Figuereo realizaron una rueda de prensa se presentaron ante los periodistas con frescas sonrisas y en chercha "full" entre ellos, celebrando lo exitosa que había resultado su jornada de ayer.

Ese grupo de dirigentes empresarial-choferil ha desafiado al gobierno. El gobierno tiene que enfrentarlos y aplastarlos, de lo contrario exhibirá en lo adelante un singular monumento a la "flojera".



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